Jugando a… Bohnanza

A Bohnanza lo califican de filler, de juego de relleno, pero ojalá muchos juegos de los de tablero, con sus losetas, tokens y fichas de madera tuvieran la enjundia y la chicha que tiene este juego.

En Bohnanza siempre vas apurado, siempre acuciado, siempre con la perentoria necesidad de conseguir o deshacerte de algo.

En Bohnanza debes estar muy al tanto de lo que plantan y recolectan tus adversarios. Y de lo que puedes o no negociar con ellos.

En Bohnanza debes gestionar muy muy bien tu mano. No olvides que ¡debes jugar las cartas en orden!

No puedes plantar las que quieras sino que debes seguir un riguroso orden. Así que deberás deshacerte de las cartas que no convengan a tus intereses, pues el número de campos en los que puedes plantar es limitado.

¡Y todos las están pasando tan canutas como tú! Así que, como buen negociante, ¡aprovéchate de su necesidad para conseguir un buen trueque!

Eso sí, no olvides que arrieritos somos… ¡y más tarde o más temprano te la van a devolver!

Bohnanza tiene también su dosis de azar justa. Tras la fase de plantado debes acudir a la compra de semillas, y esas dos cartas adquiridas deben ser plantadas ¡al instante!

Si coinciden con tu campo… ¡miel sobre hojuelas!, pero si no te sirven para nada… ¡a sudar para conseguir un buen trato!

Pero ¡ay! como nadie las quiera. Te verás obligado a vender prematuramente alguno de tus campos para plantar esas indeseadas semillas.

Incluso puede que sean útiles a algún jugador, pero que este prefiera tu pérdida a su beneficio.

Me he quedao con tu cara, chaval.

En resúmen:

Bohnanza tiene gestión.

Bohnanza tiene azar.

Bohnanza tiene negociación.

Bohnanza tiene faroleo.

Bohnanza tiene sus dosis de puteo sangrante.

Bohnanza lo tiene prácticamente todo ¡y cabe en un bolsillo! Yo no tengo ninguna duda, es un juego que no debería faltar en ninguna ludoteca.

Suelo jugarlo a tres y funciona de maravilla. Nos pegamos unas sesiones épicas. Pero también lo he jugado a cuatro y a cinco jugadores y funciona igual de bien.

Has de tener en cuenta que los turnos son más cortos porque quedan menos cartas en el mazo y que las posibilidades de llenar un campo disminuyen según el número de jugadores, pero una vez te adaptas a las diferencias, las partida fluyen con normalidad.

Bohnanza tiene muchas ampliaciones. Imagino que unas mejores que otras. No sé, no las he probado, pero es que tampoco me han hecho falta. El juego ya está bien como está y me parece poco mejorable.

¿No os parece?

 

 

Ver también: Bohnanza

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